UX contra la violencia de género

El diseño UX o experiencia de usuario, mejora la navegación online y la hace más intuitiva , reduciendo el estrés del usuario, y consiguiendo que sea realmente funcional.

Pero es que además esta disciplina, permite que se indague mucho más allá, y que desde una visión holística se analicen también aspectos como las emociones o sentimientos de un usuario, o cómo la interacción puede llegar a afectar la vida de las personas.

Esto ha permitido que diseñadoras talentosas de UX, como Eva PenzeyMoog , se plantearan el objetivo de  trabajar para que los productos digitales no se utilicen como herramienta para generar violencia de género.

Eva PenzeyMoog diseñadora UX e investigadora contra el maltrato doméstico

Eva es la diseñadora principal del estudio de diseño de Chicago “8th Light”. Aunque ese es su rol a tiempo completo, actualmente también dedica su tiempo libre a investigar y desarrollar la manera de luchar contra la violencia de género desde el diseño de Experiencia de usuario.

Su intención es la de ayudar a las víctimas o “sobrevivientes” como les llama ella, evitando que la tecnología se vuelva en su contra. Esta diseñadora trabajó previamente asistiendo a mujeres abusadas, lo que no sólo la motivo a llevar a cabo este proyecto, sino que le permite tener una amplia experiencia y conocimiento del tema.

La idea de Eva es abrir la investigación a otros diseñadores que se encuentren creando este tipo de productos, de manera que tenga una repercusión, si es posible a nivel global.

Eva PenzeyMoog se cuestiona cómo podemos hacer para que la tecnología no permita que se comentan determinados abusos.

Con el objetivo de llevar este proyecto a varias partes del mundo, Eva PenzeyMoog da charlas muy completas, en donde pone ejemplos sobre casos reales, basada en sus experiencias laborales pasadas.

En sus ponencias se evidencia el uso de apps, o el internet de las cosas para manipular o torturar psicológicamente a otras personas. Lamentablemente es posible debido a que hay determinados usos que no han sido tenidos en cuenta por los diseñadores a la hora de crear estas tecnologías.

A continuación algunos ejemplos que Eva PenzeyMoog expone:

Casos de la vida real

Una pareja tiene abierta una cuenta bancaria conjunta. Para poder acceder al banco online, es necesario que uno de los dos sea la persona principal de contacto. Dicho contacto principal es por lo general el hombre, quien tiene mayor acceso y manejo de la cuenta bancaria, debido a que para acceder a ella, el banco hace unas preguntas de seguridad que suelen ser muy específicas y personales, como por ejemplo: ¿Cuál fue la calle donde nació?

Por tanto la mujer tendrá que preguntarle a él, lo que le da más poder sobre las finanzas de ambos, además de permitirle cambiar la contraseña cada vez que quiere y por tanto controlar la economía de ella.

En algunas relaciones abusivas, esto está permitiendo que la otra persona no tenga acceso en absoluto a su dinero, y que sea sólo uno de los dos quien decida cuándo puede obtener dinero la otra persona.

Imagen de William Iven en Pixabay

La solución que Eva plantea es un diseño de aplicación que permita, que todas las personas de la cuenta tengan total acceso a la misma. De igual manera, propone que el software debe ser capaz de detectar acciones que puedan ser interpretadas como intento de abuso financiero.

Por su parte, los bancos deberían proporcionar capacitaciones a sus empleados y call centers, para identificar posibles abusos y poder tomar acciones sobre ello. Según Penzeymoog esto sí que existe para cuentas de gente mayor, con lo que puede servir como referente para empezar este nuevo modelo.

Otro ejemplo muy interesante, es el de una pareja que tiene su casa dotada de dispositivos gestionados a través de apps (internet de las cosas) . En esta caso el software, permite que sólo el abusador tenga control , incluso a distancia.

En este ejemplo de la vida real, el maltratador subia la temperatura muy alta. Luego cuando la mujer le cuestionaba al respecto, el hombre negaba hacer cambios, y trataba a la mujer de tonta e incapaz. Allí se evidencia una tortura psicológica y física.

Imagen de Ulrike Mai en Pixabay

Si desde el principio se diseña la App de manera que todos los usuarios tengan el mismo control, o si estuviera programada para detectar comportamientos abusivos, será más dificil que una persona ejerza maltrato sobre otra.

¿Por qué es importante esta visión de usuario?

Es crucial plantear estrategias desde el UX con las que podamos evitar este tipo de situaciones abusivas en las interacciones tecnológicas, y tener en cuenta a todos los usuarios de una aplicación.

Hay que evitar repetir en el mundo digital, los modelos anacrónicos que no permiten que nuestra sociedad avance.

También hay que entender que la tecnología no es mala o peligrosa en sí, sino las maneras en que se utiliza. Lo importante es crear soluciones sin afectar el bienestar de las personas. En resumen, no se trata entonces de demonizar las tecnologías, sino de tomar acciones para solucionarlo. 

Esto me recuerda una anécdota de cuando trabajaba con impresión 3D. cuando la gente siempre preguntaba:

¿ Pero, se pueden hace armas con esta tecnología?  ¿Estamos en peligro? Yo siempre contesté :

«Realmente no es la tecnología la peligrosa, es el uso que le damos. Por ejemplo: Todos tenemos cuchillos en casa para cocinar, no? Si desearamos darle un mal uso, podríamos, pero en lugar de eso lo usamos para cocinar. Por tanto , no es la tecnología o el acceso a ella lo que genera el peligro, sino el uso que queremos darle. «

Eva penzeymoog es un referente en esta área. Os dejo aqui el video de una de sus charlas con más ejemplos. (Aviso, es en inglés).

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